Más de un milenio antes de nuestra era, el pueblo olmeca había erigido ya pirámides, altares y templos; esculpido estelas; cincelado la dura roca y creado una escritura jeroglífica. Su hábitat original fue la selva húmeda del oriente de México, y de allí se extendió en todas direcciones.
El notable americanista francés Jacques Soustelle dedica esta obra al estudio de quienes llama los sumerios de América, pues han compartido el mismo destino: permanecer desconocidos por mucho tiempo, ser precursores de la civilización y tener su personalidad encubierta por las varias culturas de los pueblos que los sucedieron.
Usado en excelente estado. Tapa dura. Con ilustraciones.
